sábado, 4 de octubre de 2008

Las cosas no son como parecen

Hace algo más de dos meses que no paso por aquí pero hoy me ha dado por volver a escribir. Dudo que alguien lea esto porque seguramente los cuatro, mejor dicho, las cuatro lectoras que tenía se habrán cansado de entrar a ver si actualizo sin ningún resultado satisfactorio. Pero me da igual. Cuando empecé a escribir este blog tampoco confiaba en que lo leyera nadie.

¿Y por qué me da por escribir hoy? Pues no lo sé. Quizás porque llevo despierto desde antes de las 8.00, quizás porque me levanté a las 8.30 para trabar, quizás porque tengo cientos de correos por leer y me da mucha pereza o quizás porque los recuerdos me han hecho escribir.

Hoy he estado recordando episodios de mi vida y me he vuelto a llevar un chasco. Las cosas nunca son como parecen, ni siquiera cómo dicen ser. La vida es un poco mentirosa y a mí me cuesta cogerle el punto y entenderla.

Me acabo de quedar bloqueado. No sé cómo continuar. Pues entonces, déjalo, no continues.

En el blog de un amigo he leído unos versos de una canción que creo que no conozco, o al menos no me suena, que dicen "no te enamores porque siempre es igual". Pues mira, tiene razón la jodida canción. Que yo recuerde me he enamorado tres veces a lo largo de mi vida y las tres veces vienen a ser lo mismo, salvo con algún matiz.

La última vez que me enamoré fue la más intensa que nunca sentí (de hecho aún...) y espero que no vuelva a repetirse.

Creo que pondré de nuevo en práctica mi "Plan de desonexión social". Esta noche salgo por el Fotomatón y en quince día salgo por Nueva York. Después, creo que voy a encerrarme una temporada en casa.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de encontrarme con tu blog, de casualidad, al buscar la letra de la cancion "doble fila" de Quique Gonzalez. Al leer unas cuantas entradas casi me siento identificado y me ha dado por compartir un poco tambien lo que se me pasa por la cabeza y lo que con el dia a dia me he encontrado.

Curiosamente, tras tres relaciones con el mismo final aunque distinta evolucion he descubierto que hay demasiadas cosas que te hacen recordar...un lugar, una cancion, la frase de alguien. En realidad es todo un reto sobrevivir a una vida que solo hace nada mas que poner zancadillas...

Hace poco y tras mi ultimo fracaso sentimental, por motivos que no entiendo y del que todavia estoy en reconstruccion, escuché una canción que decía "la vida es tan larga y el amor es tan corto"...Que verdad tan grande!

Por desgracia he descubierto que ni la desconexion social ni las salidas en exceso son capaces de llenar ciertos vacios...Ahora mismo mibusqueda es sentirme bien conmigo mismo y superar algunas circunstancias, recuerdos y pensamientos que aun me atacan como flashes en cualquier momento.

Tiempo, eso se dice...en fin, me gustaria saber cuanto...

Saludos

Roger O. Thornhill dijo...

@ anónimo: me has dejado flipado. La verdad, no pensaba que nadie volviera a leer este blog después de tanto tiempo sin actualizar. Y mucho menos que alguien que llegue buscando otra cosa se quede a leer un par de entradas.

Dudo que nadie escriba nada con tan poca esperanza de ser leído como cuando yo escribo este blog.

Esto me demuestra que con internet estamos todos mucho más conectados de lo que nos creemos. Y en cierto modo internet me asusta un poco. Un día estaré de vacaciones en el Caribe y me sentaré a hablar con la camarera de un chiringuito de playa. Y en cuanto suelte algún comentario, ¡zas! ¡tú eres el del blog!

Pues sí amigo anónimo, yo también quisiera saber cuánto tiempo tiene que pasar. Creo que depende de lo profundo de los sentimientos.

En mi caso, la primera vez fue un verano. La segunda, un año o así hasta superarlo al 100%. La tercera... pues llevo ya muuucho tiempo y depende del momento parece que se va superando. Ayudó el estar super mega ocupado, que así la mente está distraida.

Sin embargo, hay recaídas que me hacen pensar que esto pueda no tener cura.

Ná, yo intento tirar para adelante y seguir, que no queda otra. Y seguir viviendo en la contradicción: desear que no vuelva nunca a pasar, para no sufrir más; y desear que vuelva a pasar, para volver a sentir esas cosas.

Mucho ánimo y gracias por dejar el comentario.

Saludos

Anónimo dijo...

Todo un placer haberme encontrado este blog, y toda la razon del mundo en el ultimo parrafo que escribes.

¿Llegará el momento en el que vuelva a confiar en alguien de nuevo y exponerme a pasarlo otra vez tan mal? por una parte creo que no voy a poder dar tanta confianza, y por otra espero que si sea capaz de hacerlo...El cuento de nunca acabar.

Me asomaré por aqui de vez en cuando para ver como te va todo.

Saludos. CJPO

Roger O. Thornhill dijo...

Es curioso, porque eso que menciones de ser capaz de dar tanta confianza... De hecho yo hace poco intenté (sin mucha gana, la verdad) iniciar una relación y tuve que dejarla porque no tenía ganas de involucrarme, no me apetecía, no me motivaba, no quería tirarme al barro... La otra parte parecía que sí y no me parecía honesto.

Ahora lo que prefiero es ir de aquí para allá hasta que encuentre quien me motive.

No garantizo actualizar el blog a menudo pero agradezco la declaración de intenciones.

Saludos!

6colorines dijo...

dos lectores ya...mas de lo que esperabas, eh?

;-)

Roger O. Thornhill dijo...

@ niña de colores: confieso que esta visita me ha sorprendido muchísimo más...

Estheruka dijo...

no sabes como echo de menos tu hombro hoy... todo vuelve a repetirse... cómo te entiendo...
besos killo

Roger O. Thornhill dijo...

@estheruka: ya lo siento... un beso fuerte