Dejar de leer
Eso es lo que voy a tener que hacer. Dejar de leer. Abandonaré la lectura cotidiana del blog de un amigo porque cada vez que lo leo me preocupo. Y además, es frustrante. Nunca ha contado nada suyo, ni a las personas más cercanas. Ahora, si hablo con él, no me dice nada. Y sin embargo lo publica en el blog para que lo lea el mundo entero. Sí, también lo puedo leer yo, pero me resulta frustrante que a una persona a la que procuras darle toda la confianza del mundo no quiera contarte sus problemas, pero no tenga ningún recelo en contárselo a gente a la que no conoce absolutamente de nada.
Decidí hace tiempo no esmerarme en comprender. Sabe perfectamente que estamos aquí para lo que necesite. Como decía Ramón: "al santo que no quiere escuchar no se le ha de rezar".
Y últimamente solo escribe mensajes oscuros y pesimistas, y habla de sus problemas de salud... y me deja preocupado. Yo creo que se pone un poco catastrofista (creo que siempre lo ha sido) pero no sé hasta qué punto puede ser cierto el negro futuro que augura.
Así que creo que voy a dejar de leerlo. Y ahora dejo de escribir.
martes, 11 de marzo de 2008
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