domingo, 23 de marzo de 2008

Why does it always rain on me?

Esta Semana Santa me he ido a pasar unos días fuera con unos amigos y no sabes qué bien me han venido. Además, he estado en uno de los rincones que más me gustan de España: las Rías Bajas. Me encanta el norte de España y soy un enamorado de Galicia. Su gente me cae fenomenal, me encanta la comida, los vinos, el paisaje... Y en concreto, las Rías Bajas porque tienen un clima bastante benévolo.

Así que he estado disfrutando cinco días del buen comer y del buen beber de aquellas tierras, sin preocuparme de nada, sin pensar en nada más que qué pueblo vamos a visitar a continuación y que si centollo o buey de mar... Ya ves.

Y me vuelvo con la misma sensación de siempre, que si tuviera pelas me compraba una casita por allí, entre el mar y el campo, para perderme de vez en cuando.

Por cierto, el tiempo estupendo salvo el viaje de ida y el de vuelta. A la ida, tormentón; a la vuelta, nevada.

2 comentarios:

Bertix dijo...

Me alegro por tí!

Yo volví un día antes, y menos mal, al día siguiente la carretera estaba nevada.

Mi cupo de frío quedo cubierto.

bss.

Roger O. Thornhill dijo...

a nosotros nos cayó la nieve por el camino, pero peor fueron las retenciones kilométricas del sábado. No quiero ni pensar cómo estuvo el domingo.