¿Niño o viejo?
Ayer después de currar y comer, me fui a la radio a hacer el programa. Me tocaba hacerlo solo porque mi socio estaba malo. La verdad es que al principio me costó: llevaba dos o tres semanas sin poder hacer el programa, se me habían olvidado unos papeles con la noticia con la que tenía que abrir en el trabajo, estaba dubitativo... No será un programa que pase a los anales de la historia pero eso sí, musiquita buena sonó.
Después terminamos de reunión de amigos en casa de uno jugando a la Wii y la verdad, nos lo pasamos teta. Estos planes son los que me gustan: quedar con los colegas en una casa, cenar unas pizzas, jugar a algo... Cada vez me gusta menos salir de copas -cada vez me gusta más hacerlo solo cuando estoy de gira, ciudades nuevas, garitos nuevos, gente nueva...- y me gusto mucho más quedarme tranquilo.
Quizás sea señal de que me estoy haciendo viejo o quizás de que me estoy haciendo niño, porque de niño me gustaba mucho quedarme en casa de los colegas jugando.
La semana pasada me sirvió para darme cuenta de que por lo menos aún mantengo parte de mi inocencia infantil. Hay cosas que a los ojos de unos significan una cosa y a los míos otra muchísimo más cándida, como por ejemplo los dibujos de las puertas del baño del Maquiavel de Miranda de Ebro (Burgos).
sábado, 5 de enero de 2008
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2 comentarios:
Yo prefiero pensar que sigues teniendo esa parte de niño :-)
Feliz día de Reyes!
yo también!!
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