domingo, 13 de abril de 2008

DiscazoHoy para hacer ejercicio he recuperado este disco. Siempre tengo dudas a la hora de elegir el mejor disco de Los Planetas. Los tres primeros trabajos de los granadinos me parecen fundamentales. No sabría decir si "Una semana en el motor de un autobús" es el mejor, pero lo que tengo claro es que no me sobra ni uno solo de los doce cortes del disco.

Mientras cultivaba el físico (por recomendación médica más que estética), iba escuchando cada tema y se me ponía el vello de punta. Primero, porque musicalmente las canciones de este disco tienen muchísima fuerza y mucha intensidad. Segundo, porque las letras de J son la leche, me siento una y mil veces reflejado en ellas. Y tercero, porque me despiertan muchos recuerdos.

Cuando escucho este disco (o cualquiera de los anteriores) echo la vista atrás y recuerdo cómo me lo pasaba yo en sus conciertos. Echo de menos ser seis o siete años más joven y no parar de bailar y saltar durante la hora y media de concierto (¡ojo! ¡aún lo hago de vez en cuando!); echo de menos tomarme esos minis de cerveza antes de entrar en La Riviera; echo de menos empezar al final del todo y empezar a pegar saltos con el primer gran hit de la noche, con Javi empujándome por detrás para ir haciéndonos hueco hasta la primera fila... y darlo todo hasta el final. Echo de menos un concierto de Los Planetas en el que se dediquen a sacar la trituradora de grandes temas y dejen a un lado los medios tiempos de sus últimos trabajos, que por momentos pecan de aburridos.

Quiero otro concierto de Los Planetas ya. Lo malo es que en los últimos conciertos, cuando quiero darlo todo me tengo que ir hacia las primeras filas yo solo... la edad no pasa en balde y los amigos son más conscientes del paso del tiempo que un servidor, me parece a mí.

Os dejo con un par de letras de ese fantástico disco:

Sentado esperando a que llames,
rezando por que des una señal,
los días cada vez van más despacio
y solamente puedo esperar.


Que vengas a explicar que todo ha terminado,
que tengas que decir que no me quieres ver.

Es imposible que hayas olvidado
lo que los dos podíamos hacer.

Y si esto que ha pasado

va a pasarnos otra vez,
y si todo ha sido en vano

no tienes que volver.


Mirando las paredes de este cuarto,
rezando por que vengas otra vez ,
y todo lo que habíamos hablado

es todo lo que vamos a perder.

Si nunca quise ser el único a tu lado,

si tuve miedo fue por que acabara así,

y todo el tiempo que he desperdiciado
se vuelve de nuevo contra mí.


Y si esto te hace daño,
si te puedo hacer sufrir,

ha servido para algo
al menos para mí.

[Segundo Premio, Los Planetas, Una semana en el motor de un autobús, RCA, 1998)


Cuantas veces lo intenté.
Y no sirvió de nada.

De un millón de formas lo intenté.

Y no sirvió de nada.


¿Lo has sentido alguna vez?

¿Echas de menos algo?

¿Te has arrepentido alguna vez

de haber tenido y de no haberlo dado?


¿Has vuelto de nuevo allí?

¿En qué has pensado?

No te has acordado más de mí.

Que yo no he conseguido nada a cambio.


A veces pienso en
lo estúpido que fui,

las fuerzas que gasté,
el tiempo que perdí.


A veces pienso en
lo estúpido que fui,

las fuerzas que gasté,
el tiempo que perdí.


Ahora pienso en
lo estúpido que fui,

las fuerzas que gasté,
el tiempo que perdí.

[Parte de lo que me debes, Los Planetas, Una semana en el motor de un autobús, RCA, 1998]

(Y si decido dar el paso y sale mal...)

PD: No he podido elegir mejor día para publicar esta entrada. Acabo de descubrir que hoy justo se cumplen 10 años del lanzamiento de este disco. Esta noche voy a brindar.

5 comentarios:

Bertix dijo...

Hace ya como 14 años, los Planetas comenzaban, y Bosco junto con sus hermanos, emprendieron una aventura que no salió bien, pero a punto estuvieron de actuar en su sala.

Roger O. Thornhill dijo...

anda! qué curioso! cómo se llamaba la sala?

Bertix dijo...

La República.

Roger O. Thornhill dijo...

Ni idea... Solo conozco una sala República en Valencia... pero de oidas, nunca estuve.

Bertix dijo...

Su existencia fue breve.